València es una ciudad que respira alegría y ambiente mediterráneo por los cuatro costados. El buen tiempo invita a disfrutar de sus playas, a degustar su exquisita gastronomía en las terrazas y a disfrutar de su oferta lúdico-cultural en cualquier época del año. Si sólo tienes tres días para visitarla puedes hacer un recorrido básico, sin dejarte lo más importante. Aquí va una guía práctica para que saques el máximo provecho a tu visita y no te pierdas nada. Para moverte, lo más útil es adquirir la València Tourist Card, con la que tendrás desplazamientos ilimitados en transporte público para llegar a todos los rincones de la ciudad. 
València tiene uno de los centros históricos más grandes de Europa. Más de 2.000 años de historia han dejado una profunda huella y un rico patrimonio artístico, por lo que esta zona es visitita obligada. Tanto La Lonja como el Tribunal de las Aguas, que se reúne cada jueves en la Puerta de los Apóstoles de la Catedral, forman parte del prestigioso listado de Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. 
La lista de imprescindibles en el centro histórico es larga, con tesoros como la Catedral y el Santo Cáliz, el Mercado Central, los frescos de la Iglesia de San Nicolás, las Torres de Serranos, la Plaza Redonda o el Museo Nacional de Cerámica, entre otros. Es por esto que lo ideal es dedicar un día entero a recorrerlo. 
Olvídate de mapas y adéntrate en las laberínticas calles adoquinadas del barrio milenario que creció entre las murallas musulmana y cristiana. Monumentos medievales, palacios renacentistas, tiendas, y restaurantes con encanto a los que no te podrás resistir. 
Sepia a la plancha, clóchinas al vapor, tellinas, “esgarraet”, puntilla, patatas bravas y cómo no, paella y mil maneras de cocinar el arroz. Si se te hace la boca agua con solo leerlo, ¡verás cuando los pruebes! 
Resérvate la tarde para hacer tus compras y llevarte lo más auténtico de la ciudad. Las calles de Colón, Poeta Querol, Don Juan de Austria, Jorge Juan, Cirilo Amorós y La Paz son las zonas de shopping por excelencia. Tómate un respiro en el Mercado de Colón y disfruta de sus restaurantes y cafeterías. Las tiendas están abiertas hasta las 21 horas. 
Aprovecha el segundo día de tu viaje y madruga, ya que está reservado para visitar las playas, la Ciutat de les Arts i les Ciències y el Oceanogràfic. Por la mañana, acércate a las playas urbanas del Cabañal, la Malvarrosa o la Patacona; descubre el gran ambiente de la Marina de València y come una auténtica paella frente al mar. ¿Puede haber un plan mejor? 
Esta zona es ideal para disfrutar de la gastronomía típica valenciana con la brisa del mar y unas vistas espectaculares. Comprende la Marina de València, una zona puntera con amplios espacios para pasear, montar en bici o disfrutar de la cocina local 'terraceando'; las playas del Cabañal y la Malvarrosa, con su Paseo Marítimo y el barrio marinero del Cabañal. 
Es una zona extensa, con una gran oferta de ocio y restauración, por lo que te recomendamos que planifiques bien el tiempo. Puedes darte un baño en la playa, practicar actividades náuticas, dar un paseo en bicicleta, degustar la auténtica paella valenciana o disfrutar del animado ambiente de las terrazas junto al mar. 
Sí, seguro que lo de comerte una paella ya lo tenías pensado. Pero lo que quizás no sabías es que nuestro plato más reconocido se disfruta mucho más de cara al mar. Por eso, te recomendamos los restaurantes de la playa, con panorámicas vistas al Mediterráneo. Vayas donde vayas, ¡te va a encantar! 
Si te animas, iníciate en los deportes náuticos en las tranquilas aguas de la Marina de València. Un bautismo de paddle surf, fly board, motos acuáticas... 
Por la tarde, viaja al futuro y no te pierdas la arquitectura de vanguardia de la Ciutat de les Arts i les Ciències, el interior del Museu de les Ciències y las mejores películas IMAX 3D de l´Hemisfèric. No te dejes el Palau de les Arts, hay visitas guiadas para conocer el coliseo por dentro, obra del arquitecto Santiago Calatrava. 
Descubre los fondos marinos en el acuario más grande de Europa. El Oceanogràfic realiza una importante tarea de conservación del medioambiente a través de la generación de conocimiento y la creación de experiencias que fomentan actitudes respetuosas con los ecosistemas marinos. Te recomendamos que planifiques bien el tiempo ya que la visita al Oceanogràfic y la Ciutat de les Arts i les Ciències, dura alrededor de cinco horas. 
Si te sobra algo de tiempo, no dejes de dar un agradable paseo por el Jardín del Turia, nueve frondosos kilómetros verdes sobre el lecho del río desviado. Recórrelo en bici o a pie y contempla los 18 puentes que lo cruzan, cada uno con un estilo diferente que los hace únicos. 
Empieza el día visitando un trocito de África y su sabana, en los ecosistemas recreados en Bioparc. La vegetación y especies propias de esta zona de África ecuatorial y Madagascar te harán olvidar que estás en la ciudad y disfrutarás como nunca con los elefantes, jirafas, lémures, leopardos, leones, rinocerontes o suricatas. Calcula que la visita a Bioparc te llevará al menos tres horas. 
A continuación pon rumbo al Parque Natural de L'Albufera. Se encuentra a solo 10 km de la ciudad. Encontrarás, rodeada de arrozales, playas y bosques mediterráneos una inmensa laguna con atardeceres de ensueño. Es el lugar perfecto para hacer senderismo, avistamiento de aves o dar un tranquilo paseo en barca. ¡Desconexión en mayúsculas! 
Podrás llegar a l'Albufera en las líneas 24 y 25 de los autobuses urbanos de la EMT. La línea 24 lleva al El Palmar y la 25 a El Perellonet desde el centro de València, en menos de una hora y por sólo 1,50€ el trayecto. Puedes bajarte en las paradas de Embarcadero o El Palmar y disfrutar de un paseo en barca tradicional por el lago de L'Albufera. 
¿Sabías que l'Albufera es el lugar donde se inventó la paella? Acércate al poblado de El Palmar y degusta sus platos típicos. Prueba el all-i-pebre, la llisa adobada o los arroces melosos o secos y siente una nueva forma de entender la comida: comprendiendo también su origen. 
El Palmar es el mejor lugar para probar la auténtica paella valenciana elaborada con ingredientes de la propia huerta y disfrutar de un paseo en barca tradicional denominada "albuferenc”.
En l'Albufera puedes contemplar una de las puestas de sol más impresionantes. El cielo comienza a arder en colores rojizos, naranjas y rosas hasta que el sol se desvanece por el horizonte. Un espectáculo de la naturaleza que no te puedes perder. 
Otra manera práctica de conocer el parque natural es el Albufera Bus Turístic, que incluye un paseo en barca por la Albufera. 






